El pasado viernes, 16 de mayo, vivimos uno de los momentos más especiales del año: la fiesta de graduación de la promoción 24-25. Un día cargado de emociones, palabras sinceras y música que acompañó cada instante, dejando una huella imborrable en todas y todos los presentes.
La ceremonia comenzó con un emotivo discurso de la dirección, quien destacó el esfuerzo, la constancia y el crecimiento personal del alumnado a lo largo de estos años. A continuación, una representante de las familias tomó la palabra para recordándonos la importancia del apoyo incondicional en esta etapa de sus vidas y hacer un recordatorio de los momentos vividos.
Las/os tutores, con cariño y admiración, también dirigieron unas palabras al alumnado, resaltando sus logros y animándolos a afrontar con valentía los nuevos retos que les esperan. El alumnado, protagonista indiscutible del día, ofreció un discurso lleno de anécdotas y sueños compartidos, poniendo de manifiesto la complicidad y el compañerismo que los ha acompañado hasta este momento.

Después de las intervenciones, disfrutamos de dos maravillosas actuaciones musicales: un dúo exquisito de piano y violín que llenó el ambiente de magia y sensibilidad y una emotiva interpretación vocal que conmovió a todas y todos los presentes.

El punto culminante llegó con la entrega de las orlas, un símbolo de este logro tan significativo. Cada estudiante recibió su orla con orgullo y alegría, celebrando no solo el fin de una etapa, sino también el inicio de nuevos caminos llenos de ilusión y posibilidades.

Queremos felicitar a toda la promoción 24-25 por su dedicación y esfuerzo, y desearles el mayor de los éxitos en esta nueva aventura que comienza. ¡Siempre serán parte de nuestra familia educativa!
